Reventa oficial de entradas: qué dice la ley en España y cómo se controla
La reventa oficial es la que ocurre dentro del canal del organizador y con sus reglas. En la reventa oficial de Futura Tickets, el organizador fija el tope de precio, por ejemplo el 110 % del nominal, y la ventana para revender; al revender, la entrada original se anula y se emite una nueva a nombre del comprador, con QR dinámico, y el organizador conserva el dato de quien acaba entrando. Debajo, el marco legal que hace que esto importe.
¿Es legal revender entradas en España?
La reventa no es delito en sí misma, pero está muy limitada por vía administrativa. El artículo 67 del Real Decreto 2816/1982 prohíbe la reventa callejera y, para la reventa autorizada, fija un recargo que no puede superar el 20 % del precio de taquilla. La Ley 3/1991 de Competencia Desleal, en su artículo 27.6, considera desleal revender entradas compradas sorteando los límites con medios automatizados. Y las comunidades sancionan aparte: la Ley 17/1997 de Madrid la castiga como falta grave, con multas de 4.501 a 60.000 euros.
¿Qué cambia con la Ley de Consumo Sostenible?
El anteproyecto de Ley de Consumo Sostenible prevé limitar el precio de reventa. La CNMC, en su informe IPN/CNMC/053/25, recomendó priorizar la transparencia y la fiabilidad de los servicios de reventa antes que imponer límites directos al precio. Mientras la norma no se aprueba, el control que sí depende del organizador es el del propio canal: tope, ventana y entrada nominativa. El detalle está en nuestras guías sobre la ley de reventa de entradas y el tope de reventa que propone el Gobierno.
Cómo se controla una reventa oficial
Con tres decisiones que toma el organizador antes de abrir la venta:
- El tope de precio, en porcentaje del nominal: la plataforma lo aplica sola en cada reventa.
- La ventana: desde cuándo y hasta cuándo se puede revender.
- La entrada nominativa con QR dinámico, para que la reventa fuera del canal no sirva en la puerta; dentro del canal, la entrada original se anula y se emite una nueva a nombre del comprador, y el organizador sabe quién entra.