Vender entradas para una discoteca: lo que pide la noche y lo que pide la ley
Una discoteca vende distinto que un festival: fechas cada semana, compra de última hora, listas de invitados y una puerta que tiene que moverse rápido. Con Futura Tickets no hay cuota mensual (0 € al mes, solo una comisión por entrada vendida), así que una sala que abre dos noches por semana no paga por las que cierra, y la base de datos de asistentes es 100 % del organizador, con emails y teléfonos íntegros. Debajo, las normas que más pesan en la puerta de un local de ocio nocturno.
Menores, horarios y derecho de admisión
Son normas autonómicas y cambian de una comunidad a otra. En Madrid, la Ley 17/1997 prohíbe la entrada de menores de 18 años en las discotecas donde se sirve alcohol, y el horario general de cierre que fija el Ayuntamiento es las 5:30. En la Comunitat Valenciana, la Ley 14/2010 regula el derecho de admisión como la facultad de fijar las condiciones de acceso y permanencia por razones objetivas, y prohíbe servir alcohol a menores de 18 años.
El aforo de la sala, contado de verdad
En Cataluña, el Decret 112/2010 exige un sistema automático de conteo de personas en los establecimientos musicales desde 151 personas de aforo autorizado. Ese contador es un equipo homologado aparte; lo que aporta la plataforma de venta es el otro lado del dato: quién ha entrado, con qué entrada y a qué hora, y la validación del QR en la puerta, que con Futura Tickets tarda de 1 a 2 segundos.
Listas, entradas nominativas y reventa
Las listas de invitados y las entradas nominativas se validan con el mismo móvil que el resto de entradas, sin papeles en la puerta. Para las noches que se agotan, la reventa oficial de Futura Tickets permite que el organizador fije el tope de precio, por ejemplo el 110 % del nominal, en lugar de que la entrada acabe en un grupo de mensajería a triple precio. La operativa completa de una sala está en nuestra guía de ticketing para clubs nocturnos.