El Decreto-Lei n.º 65/2026 se publicó el 5 de marzo en el Diário da República y obliga a los promotores que programan en recintos fijos gestionados por entidades públicas portuguesas a asegurar, en cada sesión, un billete gratuito para el acompañante de una persona con discapacidad. Da un año desde su entrada en vigor para que la «bilhética» —el sistema de emisión y control de billetes— sepa emitirlo, registrarlo y auditarlo.
Qué ha pasado
El texto oficial salió en el Diário da República, 1.ª série, n.º 45, de 05-03-2026, firmado por la Presidência do Conselho de Ministros. Su sumario: «Cria o bilhete gratuito para um acompanhante de pessoa com deficiência nas entidades públicas promotoras de espetáculos de natureza artística».
No es una norma nueva de arriba abajo. El artículo 1.º la plantea como segunda modificación del Decreto-Lei n.º 23/2014, de 14 de febrero —el régimen de funcionamiento de los espectáculos de naturaleza artística, la instalación y fiscalización de los recintos fijos y la emisión y el control de billetes— y como primera modificación del Decreto-Lei n.º 125/2003, de 20 de junio, que regula la emisión de billetes de entrada en los recintos de espectáculos y la transmisión de datos de los espectáculos realizados.
El ámbito está en el artículo 2.º: todos los equipamientos de naturaleza cultural en territorio continental —museos, monumentos, palacios, centros interpretativos y recintos de espectáculos de naturaleza artística—, con independencia del modelo de gestión, cuando dependen de la Administración Pública, del sector público empresarial o de fundaciones instituidas por ellos.
El deber concreto llega como nuevo n.º 9 del artículo 8.º del DL 23/2014: para cada sesión, un billete gratuito para un acompañante de persona con discapacidad debidamente acreditada. El n.º 10 lo acota: es intransmisible y solo vale si se emite en simultáneo con el billete de la persona con discapacidad, para la misma sesión, fecha y horario. La acreditación va en el nuevo artículo 8.º-B: AMIM con grado de incapacidad igual o superior al 60 % para residentes en Portugal, documento equivalente o documento médico del grado de incapacidad para extranjeros.
El nuevo artículo 8.º-A reparte el control. La emisión, el registro y el control se hacen a través del sistema informático del DL 125/2003. La Inspeção-Geral das Atividades Culturais (IGAC) fiscaliza y, en articulación con el Instituto Nacional para a Reabilitação (INR, I. P.), monitoriza el cumplimiento y elabora un informe anual sobre el grado de aplicación. Los responsables de los espacios deben transmitir a IGAC e INR, hasta el 31 de enero de cada año, los datos de emisión del año anterior.
Del lado del sistema de venta, el texto consolidado recoge dos artículos nuevos en el DL 125/2003. El 3.º-A exige que el sistema informático permita emitir y registrar estos billetes, que lleven un código identificativo que los distinga a efectos estadísticos y de auditoría sin referencia a datos personales sensibles, y que el tratamiento y la transmisión respeten el RGPD y la legislación nacional. El 3.º-B obliga a la IGAC, con el INR, a publicar cada año un informe con el número de billetes emitidos a acompañantes, el valor estimado de los ingresos no cobrados y, cuando sea posible, la caracterización del público alcanzado.
El artículo 6.º extiende la gratuidad del acompañante al resto de equipamientos del artículo 2.º, con las adaptaciones necesarias y a cargo de la entidad gestora. El artículo 7.º fija el cómo: la opción debe estar en todos los canales de venta, físicos y digitales, con los mismos criterios de visibilidad y usabilidad que los demás billetes; las plataformas de bilhética y de comunicación digital deben garantizar un proceso de reserva y adquisición sin barreras tecnológicas ni de usabilidad y conforme a las Normas Europeas de Accesibilidad Digital (WCAG 2.1, nivel AA); y las instrucciones y condiciones de uso deben ir en lenguaje claro, en formatos compatibles con tecnologías de apoyo y, siempre que sea posible, en versiones multilingües.
La transitoria es el artículo 8.º: un año desde la entrada en vigor para adaptar los sistemas al artículo 3.º-A, con emisión manual permitida mientras y comunicación de datos a la IGAC por vía electrónica.
El decreto da además nueva redacción al artículo 36.º del DL 23/2014. El marco sancionador del régimen queda en dos grupos: el primero, multa de 250 a 2.500 euros para personas físicas y de 500 a 15.000 para personas jurídicas; el segundo, de 600 a 3.000 euros para personas físicas y de 1.200 a 30.000 para personas jurídicas. El Consejo de Ministros aprobó el texto el 29 de enero de 2026; se promulgó el 14 de febrero y se refrendó el 17.
Por qué importa
En Portugal se ha leído como una medida de accesibilidad cultural. Es también una especificación técnica de bilhética.
El sistema tiene que saber emitir un billete a cero euros emparejado con otro, marcarlo con un código que lo distinga sin exponer datos de salud, conservarlo auditable y exportarlo una vez al año antes del 31 de enero. Y el emparejamiento es obligatorio: el billete de acompañante solo vale si sale a la vez que el de la persona con discapacidad, misma sesión, fecha y hora. Eso no se arregla en la taquilla. Se arregla en el carrito, y convierte al acompañante en un tipo de entrada con reglas propias de validez.
Segundo matiz: el alcance es público, no privado. Un promotor privado en una sala privada no entra. El que programa en un recinto público sí, porque la obligación recae sobre los promotores de espectáculos celebrados en recintos fijos gestionados por esas entidades. En artes escénicas y en los grandes auditorios municipales, esa frontera decide quién tiene trabajo.
Tercero: la norma crea un dato de sector que hoy no existe. Cada año la IGAC publicará cuántos billetes de acompañante se emitieron y cuánto ingreso se dejó de cobrar.
Qué hacer con esto
- Mirar quién gestiona el recinto, no quién programa. Si el equipamiento depende de la Administración Pública, del sector público empresarial o de una fundación instituida por ellos, el deber del n.º 9 del artículo 8.º alcanza al promotor que programa allí.
- Probar el emparejamiento en el flujo de compra. El billete gratuito debe emitirse en simultáneo con el de la persona con discapacidad, para la misma sesión, fecha y horario, y ser intransmisible. Si el sistema permite comprarlo suelto o para otra sesión, está incumpliendo.
- Comprobar el código identificativo. Tiene que distinguir estos billetes a efectos estadísticos y de auditoría sin referencia a datos personales sensibles. Revisar que ese marcado no arrastra información de salud a los informes ni a los exports.
- Poner la opción en todos los canales. Físicos y digitales, con los mismos criterios de visibilidad y usabilidad que el resto de billetes.
- Auditar WCAG 2.1 AA sobre el proceso de reserva y adquisición completo, no solo sobre la web informativa, e incluir instrucciones y condiciones de uso en lenguaje claro y en formatos compatibles con tecnologías de apoyo.
- Montar ya la exportación anual. Datos de emisión del año anterior a IGAC e INR hasta el 31 de enero de cada año.
- Si durante el transitorio se emite a mano, dejar registro y canal electrónico con la IGAC: la transitoria permite la emisión manual, no la ausencia de datos.
- Definir cómo se verifica la acreditación en puerta. Al ser intransmisible y emparejado, el control de accesos tiene que validar las dos entradas juntas y contrastar el AMIM del 60 % o el documento equivalente sin retener más de lo necesario.