VibeLab y el Amsterdam Dance Event presentan el 22 de octubre de 2026, dentro del ADE, el Nighttime Culture Index: un panel interactivo público, acompañado de un informe anual, que mide la cultura nocturna a escala mundial. No mide dinero. Mide condiciones culturales.
Qué ha pasado
El índice lo produce VibeLab, consultora internacional de cultura nocturna, junto al ADE. La web oficial del proyecto describe un panel interactivo público con informe anual y una metodología abierta que combina varias fuentes de datos. La presentación está fijada el 22 de octubre; el ADE Pro de este año se celebra del 21 al 25 de octubre de 2026 y coincide con el 30 aniversario del festival.
La primera edición toma una ciudad por continente: Ámsterdam, Lagos, Nueva York, São Paulo, Seúl y Sídney. Esa lista no está en la web del proyecto, la sostienen por separado DJ Mag NL y Electronic Groove. Se miden seis dimensiones: diversidad y representación; ecología creativa; espacio e infraestructura; comunidad y pertenencia; política y salud cívica; sostenibilidad y medio ambiente.
Parte del material lo aporta el propio sector. Hay una encuesta abierta en nighttimecultureindex.org para quien vive o trabaja culturalmente en esas seis ciudades, con respuestas anónimas. El acuerdo entre ADE y VibeLab es de tres años: las ciudades de salida se mantienen y se incorporan al menos dos nuevas en 2027 y otras dos en 2028.
La web resume el planteamiento con una frase: «what goes uncounted goes unprotected», lo que no se cuenta no se protege. DJ Mag NL recoge declaraciones en la misma línea. Jane Slingo, directora de VibeLab para Asia-Pacífico, sostiene que se puede medir lo que vale la noche en términos económicos, pero no lo que significa para quien la vive. Jan-Willem van de Ven, director del ADE, lo abrevia: «sin cultura no hay negocio». Mirik Milan, fundador de VibeLab y ex alcalde de la noche de Ámsterdam, cuenta que el ADE le dio una plataforma para desarrollarse como profesional creativo y que con el índice quiere devolverlo.
No hay resultados todavía. El panel no se ha publicado, así que no existen puntuaciones ni comparativas por ciudad. Tampoco consta quién financia el proyecto.
El detalle práctico es el tipo de dato. Quien negocia licencias, aforos u horarios lleva a la mesa cifras de empleo y facturación, y poco más. Un índice de condiciones culturales comparable entre ciudades es otro argumento, y se alimenta en parte de respuestas que puede enviar cualquiera que trabaje en la noche de esas seis ciudades. El festival que lo acoge reparte su programa entre más de 300 espacios y no vende las entradas de esos eventos. Y en el país anfitrión, lo que hoy está medido de la noche es asistencia y taquilla: así lo refleja el informe de la VNPF sobre las noches de club neerlandesas.
